viernes, 4 de octubre de 2013

VIDA ARTÍSTICA.

Su primer sueldo como "profesional" de la música lo cobró a los dieciséis años, poco antes de tomar el nombre artístico de Alejandro Magno y lanzar su primer disco, una extraña mezcla de flamenco y pop (muy en boga en los años ochenta) titulada Los chulos son pa cuidarlos, que pasó prácticamente inadvertida. Comenzó a componer letras y melodías para otros grupos y solistas, como Los Chicos De Tass y Juan Carlos Valenciaga, al tiempo que se introducía en la producción intentando lanzar el grupo Laventura.

Irrumpió en el mercado discográfico con Viviendo deprisa (1991) y, siendo casi un niño pese a sus 23 años, se convirtió de inmediato en ídolo de adolescentes, aunque el millón largo de copias vendidas y los primeros siete discos de Platino que recibió presagiaban ya un público más amplio. Lo confirmaron sus siguientes entregas: Si tú me miras(1993), Básico (1994) y Alejandro Sanz III (1995). Este último trabajo contenía el single La fuerza del corazón, con el que Alejandro Sanz, lejos de las probaturas experimentales realizadas en discos anteriores, buscaba y consiguió relanzar esa imagen de nuevo ídolo juvenil de los años noventa que se había labrado con los temas de su primer álbum.



Cuando su música comenzó a traspasar fronteras y su consolidación artística era un hecho indiscutible, le compró un Mercedes a su padre y a su madre le montó una peluquería, y más tarde los instaló en una lujosa casa de 600 metros cuadrados en la zona norte madrileña. Siguiendo la misma línea estética y comercial, lanzó al cabo de dos años un nueva colección de canciones, Más (1997), en la que figuraba el tema Corazón partío, que estaba llamado a convertirse en número uno en todos los países de habla hispana.





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